Jason Statham volvió a dejar claro por qué es considerado uno de los actores más comprometidos con las escenas de riesgo en Hollywood. Durante el rodaje de Crank, el actor realizó una de las secuencias más peligrosas de su carrera: una pelea aérea grabada colgado de un helicóptero real, sin dobles, sin pantallas verdes y sin efectos digitales. “Estábamos en un helicóptero de verdad”, afirmó con contundencia.
En la historia, Statham interpreta a un asesino profesional que ha sido envenenado con una sustancia que inhibe su adrenalina. Para sobrevivir, debe mantener sus niveles al máximo, lo que lo obliga a enfrentar situaciones cada vez más extremas. La película se desarrolla como una carrera contrarreloj, y el clímax llega precisamente con el enfrentamiento aéreo en el que el actor decidió hacerlo todo por su cuenta.
Statham explicó que, durante la filmación, se encontraba de pie sobre el helicóptero mientras ejecutaba la coreografía de pelea. Describió el truco como “realista y bastante complicado”, detallando que cada movimiento requería absoluta precisión para evitar un accidente.
Esta escena terminó por consolidar la reputación del actor como una figura icónica del cine de acción, reforzando su estilo basado en el realismo y el riesgo auténtico.







