Durante un Showcase dedicado a Resident Evil Requiem, Capcom reveló que el proyecto original del juego era muy distinto al que finalmente llegará a los jugadores. Koshi Nakanishi, director del título, explicó que la primera idea buscaba un regreso al terror clásico de la saga, con una propuesta más oscura y centrada en el miedo.
En ese planteamiento inicial, el único protagonista iba a ser Leon S. Kennedy, considerado por muchos fans como el emblema de Resident Evil. La intención era construir una experiencia de horror puro, retomando la sensación de vulnerabilidad que definió a las primeras entregas.
Sin embargo, conforme avanzó el desarrollo, el equipo detectó un conflicto central. Nakanishi señaló que Leon ya no encajaba con ese enfoque, pues después de todos los calvarios que ha enfrentado, resultaba poco creíble presentarlo como un personaje débil o asustadizo. Esta contradicción afectaba tanto al apartado jugable como al narrativo.
Además, la idea no se ajustaba de forma adecuada a la continuidad de la historia, lo que obligó a Capcom a replantear el proyecto. Ante ese panorama, el estudio decidió descartar la versión inicial y rediseñar Requiem para que encajara mejor con el universo de la saga, respetando su evolución y expectativas del público actual y veterano del género survival horror.







