Millie Bobby Brown cerró una de las etapas más importantes de su carrera al despedirse de Stranger Things, serie que la catapultó al estrellato. A lo largo de distintas entrevistas, la actriz reveló que, con autorización del equipo de producción, conservó varios objetos utilizados durante el rodaje como recuerdos de su paso por la ficción de Netflix.
Entre todos los artículos que guardó, hay uno que tiene un valor emocional especial: el vestido rosa que usó en la primera temporada. Para la intérprete, esta prenda simboliza el inicio de una etapa que transformó su vida profesional y personal, al tratarse del momento en el que comenzó a construirse su vínculo con el público y la industria.
Además de esta pieza icónica, Brown también se llevó objetos menos convencionales, pero igualmente representativos del personaje de Eleven. Entre ellos se encuentran la calva postiza que utilizó para simular la cabeza rapada, así como tatuajes temporales, cicatrices y sangre falsa empleadas durante las escenas más intensas de la serie.
Estos recuerdos funcionan como testigos de un proyecto que marcó a toda una generación y consolidó a Millie Bobby Brown como una de las actrices jóvenes más influyentes de su generación, dejando claro que Stranger Things seguirá ocupando un lugar especial en su historia.







