La muerte de un niño de dos años derivó en una denuncia penal por presunta negligencia médica contra el Hospital Ángeles Valle Oriente.
Carlos Mendoza, señaló que su hijo, Aquiles Sebastián, falleció tras una cirugía conocida como valvuloplastia pulmonar, recomendada como un procedimiento seguro y de mínima invasión ante la estenosis pulmonar que padecía el menor.
El padre acusó una cadena de omisiones, falta de información y decisiones médicas irregulares antes, durante y después de la intervención.
Juan Carlos Tirado, el cardiólogo pediatra que diagnosticó al menor y recomendó la cirugía, no realizó la intervención, sino otro médico con la misma especialidad identificado como Gerardo Izaguirre, quien nunca dio la cara a los padres.
Mendoza afirmó que durante el proceso no se les proporcionó información clara sobre el estado de salud de su hijo, ni sobre complicaciones tras la cirugía.
La familia señala que el personal médico ocultó la hora real de la muerte del niño y el hospital simuló un “Código Azul” cuando el menor presuntamente ya había fallecido por una mala práctica médica.
Al exigir explicaciones en el área de hemodinamia, la respuesta del Hospital fue hostil, enviando personal de seguridad para intimidarlos.
La Fiscalía estatal confirmó una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades y determinar si existió omisión o negligencia por parte del personal médico.







