La próxima serie de Tomb Raider para Prime Video marcará un cambio significativo en la representación de Lara Croft, uno de los personajes más icónicos del mundo de los videojuegos. Sophie Turner, quien dará vida a la exploradora, adelantó que esta versión se alejará deliberadamente de la imagen hipersexualizada que caracterizó a la heroína en sus primeras apariciones.
La actriz explicó que su interpretación buscará profundidad emocional y coherencia narrativa, priorizando la personalidad, las motivaciones y el recorrido del personaje por encima de su apariencia física. Turner dejó claro que no se repetirá el enfoque visual exagerado de entregas pasadas: “No habrá pechos puntiagudos. Se trata de ella, de su historia y de lo que la motiva, más que de lo que a tanta gente también le encanta de ella, que es lo atractiva que es en los videojuegos y en las películas”.
Este planteamiento responde a una evolución natural de la franquicia, alineada con las sensibilidades actuales y con una narrativa más madura. La nueva Lara Croft será presentada como una figura fuerte, auténtica y compleja, capaz de sostener la historia por sus decisiones y su carácter, no por un diseño superficial.
Con esta adaptación, Prime Video apuesta por redefinir a la aventurera para una nueva generación, sin perder la esencia que la convirtió en un referente cultural.







