Donald Trump, provocó una ola de crítica internacional incluidos miembros de su propio partido, tras la difusión de un video donde el ex Presidente Barack Obama y la ex Primera Dama Michelle Obama aparecen representados como simios en un entorno selvático.
Las imágenes, generadas por inteligencia artificial y superpuestas sobre el cuerpo de primates, fueron interpretadas por analistas, académicos y líderes políticos como un uso deliberado de estereotipos racistas con profundas raíces históricas.
La pieza fue difundida la noche del jueves en la cuenta de Truth Social del Presidente de Estados Unidos.
En el video aparecen las imágenes de los Obama moviéndose como simios al ritmo de la música, un simbolismo que ha sido descrito por expertos como una de las formas más explícitas de deshumanización racial.
Ante la reacción airada de la opinión pública y de políticos de ambos partidos, la publicación fue eliminada horas después y la Casa Blanca señaló que su publicación había sido “un error” cometido por un miembro del personal.
De inmediato, Trump afirmó que no pediría disculpas porque él no había visto completo el videoclip antes de que se compartiera y sostuvo que no cometió “ningún error”.
La defensa inicial del Gobierno estadounidense fue categórica: Karoline Leavitt, Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, calificó la indignación de “falsa” y aseguró que se trataba de un simple meme de internet que representaba a Trump como “el rey de la selva” y a los demócratas en clave de caricatura.
El presidente del Congressional Black Caucus, Yvette Clarke, calificó el episodio como un reflejo de “un régimen racista y prejuicioso” que normaliza la deshumanización de las personas de origen africano y advirtió sobre el daño que tales representaciones pueden causar, particularmente en una coyuntura en la que se conmemora la historia negra en Estados Unidos.
Incluso dentro del Partido Republicano, líderes como el Senador Tim Scott —uno de los pocos legisladores negros del bloque— definieron la publicación como “lo más racista que han visto salir de esta Casa Blanca” y pidieron un pronunciamiento firme y una disculpa pública.
La controversia también ha reavivado el debate sobre el uso irresponsable de herramientas de inteligencia artificial para crear y difundir contenidos falsos o manipulados digitalmente, y cómo estas piezas pueden cruzar líneas éticas y sociales en contextos de alta polarización política.
Expertos en tecnología señalan que los medios sintéticos pueden ser utilizados para reforzar estereotipos dañinos bajo la apariencia de sátira o humor, lo que eleva los riesgos de desinformación y de agravios raciales.
Este incidente se suma a un historial de declaraciones y conductas por parte de Trump que han sido calificadas como raciales o provocadoras, incluida su insistencia en teorías conspirativas contra Barack Obama durante su primera presidencia.






