Warner Bros. Games atraviesa una etapa de reestructura que marcará el ritmo de sus próximos lanzamientos. De acuerdo con declaraciones de David Zaslav y JB Perrette, 2025 representó un año de reinicio para la división, mientras que 2026 será un periodo de transición enfocado en consolidar sus proyectos más ambiciosos.
En este contexto, Hogwarts Legacy 2 no llegaría antes de 2027, lo que confirma que la compañía no tiene previsto realizar anuncios de gran impacto en el corto plazo. La estrategia apunta a fortalecer las bases internas antes de volver a competir con estrenos de alto perfil.
Los directivos reconocieron que el número de estudios bajo su control era excesivo y que la compañía se dispersó al gestionar demasiadas propiedades intelectuales al mismo tiempo. Esta situación derivó en cierres relevantes, como el de Monolith Productions, así como otros equipos de desarrollo.
La nueva hoja de ruta busca optimizar recursos, priorizar franquicias clave y evitar la fragmentación creativa. Con una estructura más compacta, Warner Bros. Games apuesta por recuperar estabilidad y sentar las bases para un regreso sólido a partir de 2027.






