El fallido reinicio cinematográfico de Power Rangers tenía planes mucho más ambiciosos de lo que finalmente se concretó. De acuerdo con declaraciones recientes de Dacre Montgomery, protagonista de la cinta, el estudio contemplaba desarrollar una franquicia compuesta por al menos cuatro películas.
El actor, quien interpretó a Jason en el filme y posteriormente alcanzó gran popularidad por su papel en Stranger Things, reveló que incluso firmó un contrato que lo comprometía a participar en múltiples entregas. Esto refleja la confianza inicial que tenía el estudio en el potencial del proyecto.
“Iba a ser un gran éxito. Pero, ¿qué se le va a hacer? Estamos hablando de dinero y de grandes negocios, y no generó suficientes ganancias para la inversión del estudio como para seguir produciendo más”, explicó el intérprete.
A pesar de las expectativas, el desempeño en taquilla no cumplió con los objetivos financieros, lo que llevó a cancelar cualquier continuación. El caso de Power Rangers ejemplifica los riesgos de apostar por franquicias de gran escala en una industria donde el éxito comercial es determinante para su continuidad.







