El desarrollo de Star Wars: Fate of the Old Republic logró sobrevivir a uno de los momentos más complicados de su producción gracias a la intervención de Simon Zhu, exdirectivo de NetEase que decidió apostar por proyectos que habían quedado en incertidumbre tras perder respaldo financiero.
Información revelada por Bloomberg detalla que Zhu abandonó su cargo como presidente de inversiones globales de NetEase luego de mostrar desacuerdo con la decisión de retirar fondos a diversos estudios y videojuegos considerados prometedores dentro de la industria.
Tras su salida, el empresario fundó GreaterThan Group, compañía que cuenta con un capital estimado en 100 millones de dólares y cuyo principal objetivo es rescatar proyectos afectados por cancelaciones o recortes presupuestales. Uno de los casos prioritarios es precisamente Fate of the Old Republic.
El videojuego originalmente pertenecía al estudio Humanoid Origin, fundado por el exproductor de BioWare, Casey Hudson, el cual perdió el apoyo económico de NetEase durante 2024. Ahora, gracias a GreaterThan Group, el proyecto recibió una nueva oportunidad para continuar adelante.
“Un juego puede ser artístico, satisfacer al jugador y ser un éxito comercial”, explicó Zhu. “No hace falta comprometer uno de estos aspectos en favor de los otros”.






