El pugilista mexicano Luis Nery ha vuelto a encender los focos rojos debido a su falta de disciplina en el pesaje oficial. A pesar de no registrar las libras acordadas para su esperado enfrentamiento contra el filipino John Riel Casimero en territorio asiático, la contienda se mantendrá en pie bajo una serie de condiciones de emergencia impuestas por la comisión organizadora para salvaguardar el evento.
Durante la ceremonia de pesaje celebrada en el Aichi Sky Expo de Tokoname, Japón, el excampeón mundial tijuanense detuvo la aguja en las 127.2 libras, quedando significativamente por encima del límite pactado de las 124 libras. En contraste, Casimero cumplió con el trámite administrativo sin mayores contratiempos al registrar 123.5 libras. Aunque Nery dispuso de un periodo de gracia reglamentario para intentar rebajar el excedente, en su segunda comparecencia apenas pudo marcar 127 libras.
En el boxeo de alto nivel, una diferencia de esta magnitud suele ser motivo suficiente para decretar la cancelación inmediata de una cartelera. No obstante, las promotoras y los representantes de ambos contendientes acordaron continuar con la función, con la estricta condicionante de que el mexicano se someta a un pesaje de rehidratación en las horas previas a subir al cuadrilátero; un examen que, de arrojar números negativos, todavía podría tumbar el combate de último momento.
Este nuevo resbalón reaviva de inmediato los duros cuestionamientos que han escoltado la carrera del “Pantera” respecto a su relación con la báscula. El antecedente más grave ocurrió en 2018, cuando perdió el título mundial de peso gallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) antes de su pelea de revancha frente al local Shinsuke Yamanaka, un desplante que le costó el veto temporal de las autoridades niponas. Un año después, una situación similar provocó la cancelación total de su choque contra el puertorriqueño Emanuel Rodríguez.
La cita ante Casimero representa un filtro crucial para las aspiraciones de ambos púgiles en la división, funcionando como una eliminatoria directa de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) rumbo a una oportunidad de campeonato. El evento cobraba un matiz de redención para el bajacaliforniano, al marcar su retorno al país donde sufrió su última gran derrota frente al monarca indiscutido Naoya Inoue en mayo de 2024.
Con este escenario, el enfrentamiento se tiñe de polémica antes de que se escuche el primer campanazo en Aichi. Más allá de las estrategias sobre la lona y del poder de puños que caracteriza a ambos boxeadores, la atención del boxeo internacional se ha desplazado hacia la preocupante reincidencia de Luis Nery con el peso, un factor que amenaza con restar brillo a su desempeño deportivo sin importar el resultado del combate.







