La inconformidad de una parte de la comunidad de PlayStation por las decisiones recientes de Sony está provocando consecuencias inesperadas para estudios independientes que nada tienen que ver con la estrategia de la compañía.
En redes sociales y particularmente en el canal oficial de PlayStation en YouTube, algunos jugadores han impulsado un boicot que invita a no comprar determinados juegos en PS5 y, en su lugar, adquirirlos en PC u otras plataformas. La protesta surge en medio del descontento por la apuesta de Sony hacia un futuro con menor presencia de formatos físicos.
Sin embargo, quienes están pagando el precio son pequeños desarrolladores que dependen de la visibilidad que ofrece la consola para dar a conocer sus proyectos.
Uno de los casos más notorios es Teeto, un colorido juego de plataformas en 3D desarrollado por el estudio neozelandés Eat Pant Games. Sus creadores expresaron su decepción al descubrir que el tráiler publicado por PlayStation acumuló más de 400 comentarios, pero la mayoría no hablaba del videojuego.
En lugar de discutir sus mecánicas o propuesta, los mensajes se enfocaron en criticar a Sony y el posible abandono de los discos físicos, utilizando el espacio para manifestar su molestia contra la empresa.
Algo similar ocurre con Denshattack, otro título independiente que también ha sido señalado por usuarios que promueven evitar su versión para PlayStation.
La situación evidencia cómo las campañas de protesta pueden terminar afectando a equipos pequeños que dependen del apoyo de la comunidad para posicionar sus proyectos en un mercado altamente competitivo.
Mientras franquicias multimillonarias como Grand Theft Auto 6, Call of Duty o EA Sports FC difícilmente resentirían un movimiento de este tipo, los estudios independientes sí podrían ver comprometida la visibilidad y el desempeño comercial de sus lanzamientos debido a una controversia ajena a su trabajo.







