El fútbol internacional se viste de luto tras confirmarse el sensible fallecimiento del exfutbolista y director técnico inglés Kevin Keegan a los 75 años de edad, noticia dada a conocer por sus familiares y ratificada por la directiva del Newcastle United. El emblemático exdelantero de la selección de Inglaterra había hecho público a principios de este año que se encontraba batallando en contra de un agresivo diagnóstico de cáncer en etapa cuatro, desenlace que desató una oleada de dolor en la comunidad deportiva global.
Reconocido unánimemente como uno de los atacantes más dotados e influyentes de la historia de Gran Bretaña, Keegan forjó una época dorada en las filas del Liverpool F. C., club con el que cosechó tres campeonatos de la First Division, una Copa de Europa, una FA Cup y dos Copas de la UEFA. Posteriormente, su posterior traspaso al Hamburgo S. V. de Alemania consolidó su estatus de superestrella internacional, guiando al conjunto germano a la consecución de la Bundesliga y conquistando de manera consecutiva el Balón de Oro en los años 1978 y 1979, hito que lo catapultó al olimpo del deporte como el mejor jugador del planeta en su era.
A nivel internacional con la camiseta del seleccionado absoluto de Inglaterra, Keegan vistió la elástica nacional en 63 compromisos oficiales, registrando 21 anotaciones y portando con orgullo el brazalete de capitán en 31 oportunidades. Tras colgar los botines, el carismático estratega extendió su idilio con las canchas desde el banquillo, orquestando la resurrección deportiva del Newcastle United en la década de los noventa mediante un fútbol vistoso y ofensivo, además de asumir la dirección técnica del Fulham, del Manchester City y del propio combinado patrio británico.
Su personalidad extrovertida y su inconfundible entrega rebasaron con creces los límites del terreno de juego, transformándolo en un auténtico fenómeno sociocultural y mediático en la televisión europea y el mundo publicitario. Tras la confirmación de su partida física, instituciones históricas como el Liverpool, el Hamburgo y el Newcastle United, junto a leyendas de la disciplina y fanáticos de múltiples latitudes, rindieron sinceros homenajes para despedir a un ícono inmortal cuyo legado permanecerá imborrable en las páginas de la historia del fútbol.







