Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por una corte federal de Brooklyn, Estados Unidos.
El juez Brian M. Cogan impuso la sentencia y ordenó además el decomiso de 15 mil millones de dólares, correspondientes a ganancias atribuidas a sus actividades criminales.
Zambada, de 76 años, se declaró culpable en agosto de 2025 por encabezar una empresa criminal continua y participar en una conspiración de delincuencia organizada, conocida en Estados Unidos como RICO.
Los delitos contemplaban una condena obligatoria de por vida, después de que el Departamento de Justicia estadounidense descartó solicitar la pena de muerte como parte del acuerdo alcanzado con la defensa.
Durante la audiencia, el narcotraficante reconoció el daño causado y pidió terminar con la violencia.
“Nadie gana en una guerra como ésta”, expresó antes de exhortar a los jóvenes a elegir otro camino.
El Departamento de Justicia sostuvo que Zambada dirigió durante casi cuatro décadas operaciones para introducir cocaína, fentanilo, metanfetaminas y otras drogas a Estados Unidos, además de ordenar asesinatos y actos violentos.
Al declararse culpable, el sinaloense admitió que su organización transportó al menos 1.5 millones de kilogramos de cocaína entre 1980 y 2024, la mayor parte con destino a territorio estadounidense.
Cogan recomendó que Zambada cumpla su condena en una prisión federal con atención médica, debido a enfermedades progresivas y problemas cognitivos; la decisión final corresponderá a la Oficina Federal de Prisiones.
El narcotraficante fue detenido en julio de 2024, después de llegar en una avioneta a Nuevo México junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Fiscales estadounidenses afirmaron que Guzmán López secuestró a Zambada para entregarlo y obtener beneficios judiciales, aunque aseguraron que no recibió crédito alguno por esa acción. Su sentencia todavía está pendiente.






