El choque de dos autobuses ocurrido el martes en el Centro de Monterrey dejó una secuela irreversible: médicos del IMSS amputaron la pierna izquierda a Juan Antonio Espinoza Pérez, conductor de la Ruta 1 Pilares.
El operador ingresó al Hospital General de Zona 21 con una fractura expuesta grado III en la tibia, lesión que provocó daños severos y volvió inviable conservar la extremidad, según los reportes médicos.
“Se amputó extremidad por gravedad del daño, queda bajo vigilancia médica”, informó el IMSS, que mantuvo al paciente bajo estricta observación debido a que su estado de salud fue reportado como delicado.
El accidente ocurrió en el cruce de Arteaga y Villagrán, luego de que el autobús de Transpaís recorrió varias cuadras sin poder detenerse e impactó por alcance al camión urbano.
La fuerza del golpe proyectó la unidad de la Ruta 1 contra un inmueble abandonado, donde quedaron prensados ambos operadores y un peatón que caminaba por la zona al momento del percance.
El saldo fue de nueve personas lesionadas. Entre ellas estuvo el peatón Juan Diego, quien quedó atrapado entre el autobús urbano y una pared, mientras los demás afectados fueron reportados estables.
La Fiscalía General de Justicia abrió una investigación para establecer qué originó el recorrido descontrolado del autobús.
“Se están practicando peritajes en lo que es la transmisión, en los frenos y en el acelerador”, declaró el Fiscal Javier Flores.
La supuesta falla en el sistema de frenado todavía no fue confirmada oficialmente, por lo que los especialistas analizaron los componentes mecánicos y los videos captados por las cámaras del C4.
José Luis Villegas Guerrero, conductor de Transpaís, sufrió fracturas en la tibia y el peroné derechos, fue sometido a cirugía y permaneció hospitalizado bajo custodia mientras se deslindaron responsabilidades.
Familiares de Espinoza Pérez solicitaron el apoyo de donadores de sangre para continuar con su atención en el Hospital de Zona 21, donde siguió bajo vigilancia tras la amputación.







