Un dron atribuido a Rusia persiguió a un vendedor ambulante alrededor de su camioneta en un mercado de Jersón y explotó cuando el hombre intentó protegerse detrás del vehículo.
La Policía ucraniana informó que la víctima, de unos 50 años, sobrevivió con lesiones por metralla y estado de conmoción, mientras Reuters verificó el lugar, pero no la fecha exacta del ataque.
Las imágenes fueron difundidas por autoridades ucranianas y mostraron al aparato siguiendo deliberadamente al comerciante, quien corrió alrededor del puesto antes de lanzarse al suelo para buscar refugio.
El Canciller Andrii Sybiha acusó a Rusia de cometer un crimen de guerra y sostuvo que el operador sabía que atacaba a un civil, al que persiguió antes de detonar el dron.
El Presidente Volodímir Zelenski calificó el hecho como parte de un “safari” contra civiles en Jersón y pidió mayor presión internacional sobre Moscú y garantías de seguridad más firmes para Ucrania.
La Comisión Internacional Independiente de la ONU concluyó en 2025 que los ataques rusos con drones contra civiles en Jersón fueron sistemáticos y constituyeron crímenes de guerra y de lesa humanidad.
La Misión de Derechos Humanos de la ONU documentó mil 396 civiles muertos y 7 mil 978 heridos durante el primer semestre de 2026, un aumento anual del 37 por ciento.
Rusia y Ucrania negaron atacar deliberadamente a civiles, mientras el conflicto iniciado con la invasión rusa de febrero de 2022 continuó elevando las víctimas entre la población.







