Una fuerte explosión registrada en un taller clandestino de pirotecnia movilizó a los cuerpos de rescate y seguridad en el municipio de Zumpango, Estado de México. La detonación generó una densa columna de humo visible a varios kilómetros de distancia y provocó destrozos considerables en las inmediaciones del inmueble, dejando un saldo preliminar de personas lesionadas y cuantiosos daños materiales en la zona afectada.
Tras la alerta emitida por los servicios de emergencia locales, el Instituto Mexicano del Seguro Social activó sus protocolos de atención médica extraordinaria en las Unidades de Medicina Familiar y hospitales generales más cercanos a la zona del siniestro. La institución médica dispuso de personal capacitado e infraestructura de urgencias para recibir de manera expedita a los lesionados que presentaban quemaduras y traumatismos derivados de la onda expansiva del material pirotécnico.
Elementos de Protección Civil municipal y estatal, apoyados por la Secretaría de la Defensa Nacional y la Policía Estatal, acordonaron el perímetro de la conflagración para sofocar las llamas remanentes y descartar riesgos por probables reactivaciones de pólvora almacenada. Las labores de búsqueda y rescate se mantuvieron activas entre los escombros para verificar si existían personas atrapadas bajo las estructuras colapsadas.
Las autoridades ministeriales de la entidad iniciaron las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades penales y determinar las causas precisas del estallido. La fiscalía estatal evaluará si el inmueble operaba bajo las normas de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, al tiempo que reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar el almacenamiento ilegal de pirotecnia en zonas habitacionales.







