La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, cesó de manera inmediata de sus funciones al ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Manuel Tovar Rivera, tras confirmarse que el diplomático asistió en Nueva York a un encuentro de alto nivel de la alianza “Escudo de las Américas” —encabezado por el mandatario estadounidense Donald Trump— sin habérselo notificado previamente. La Presidencia costarricense argumentó que la falta de comunicación por parte del ahora excanciller generó un grave perjuicio de carácter estratégico para la nación centroamericana, al privar a la jefa de Estado de participar directamente en una sesión clave sobre seguridad regional.
El incidente diplomático se produjo en el marco de las actividades paralelas a la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, donde Tovar encabezaba la delegación oficial mientras la mandataria cumplía agenda de trabajo en Colombia. Durante la cumbre de seguridad multilateral, promovida por la administración estadounidense con la presencia de una docena de líderes latinoamericanos, se abordaron estrategias conjuntas contra el crimen organizado y la situación política de países de la región, una cita que la Casa Presidencial catalogó como prioritaria dentro de sus ejes de gobierno.
Tras concretarse la primera baja en el gabinete de Fernández a menos de cinco meses de asumir el poder, el Ejecutivo costarricense designó de forma interina a la actual ministra de Comercio Exterior, Indiana Trejos Gallo, para asumir la conducción de la Cancillería una vez que concluyan los compromisos diplomáticos en la sede de la ONU. Mientras tanto, la administración de San José evalúa los nombres de los candidatos que podrían asumir de forma permanente la titularidad del ministerio diplomático.







