Microsoft decidió cancelar el nuevo proyecto principal de Halo que estaba desarrollando Halo Studios antes de transferir la franquicia a Activision, una decisión relacionada con el tiempo estimado de desarrollo y los problemas que el estudio había acumulado durante los últimos años.
Según información atribuida a Tom Warren, de The Verge, el equipo trabajaba en una nueva entrega después del lanzamiento de Halo: Campaign Evolved. Sin embargo, el proyecto todavía requería varios años para estar listo. Ante esa perspectiva, la dirección de Xbox decidió “tirar del enchufe” y detener el desarrollo.
La determinación también se produjo en un contexto complicado para Halo Studios. El estudio había enfrentado cambios constantes en su liderazgo, conflictos internos, dificultades técnicas y cuestionamientos sobre las condiciones de trabajo. Estos antecedentes influyeron en la percepción del proceso de desarrollo de la franquicia.
Uno de los ejemplos mencionados es el remake de Halo, cuyo trabajo inicial habría sido descartado casi por completo para reiniciar el proyecto. Posteriormente, el equipo habría enfrentado un periodo de crunch intensivo, una situación comparada con las dificultades que rodearon la producción de Halo Infinite.
La reestructuración de Xbox dejó además a Halo Studios con una plantilla reducida. El equipo permanecerá enfocado principalmente en brindar soporte a Halo: Campaign Evolved y Halo Infinite, mientras Activision asumirá el desarrollo de la próxima entrega principal.
La situación quedó reflejada también en los testimonios de algunos trabajadores afectados por los recortes. Ron B, por ejemplo, declaró: “Llevaba un año y medio sintiéndome miserable, y este es un cambio a mejor”.
Ahora, la responsabilidad de construir el siguiente capítulo de Halo recae en un equipo creado dentro de Activision. El proyecto se encuentra en una etapa temprana, por lo que pasarán años antes de conocer detalles sobre su propuesta, lanzamiento o disponibilidad. Su evolución marcará las expectativas.







