Los Gobiernos de Nuevo León y Coahuila pusieron en marcha este viernes un operativo conjunto de seguridad, denominado Operativo Espejo de Prevención y Blindaje, con el despliegue de más de mil 500 elementos de distintas corporaciones para reforzar la vigilancia y combatir la delincuencia en las zonas limítrofes de ambas entidades.
La estrategia, impulsada por los Gobernadores Samuel García y Manolo Jiménez, contempla patrullajes simultáneos por tierra y aire en carreteras, caminos rurales, brechas y comunidades que conectan a los dos estados, con el propósito de impedir el desplazamiento de grupos criminales y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo.
En el despliegue participan elementos de Fuerza Civil, las policías estatales de Coahuila, las fiscalías de ambas entidades, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y corporaciones municipales.
Las acciones incluyen vigilancia en sectores de García, Nuevo León, así como en Saltillo, Arteaga, Candela, Hidalgo, Juárez y otras localidades de Coahuila.
El arranque fue encabezado por el Secretario de Seguridad de Nuevo León, Gerardo Escamilla Vargas, y el fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez.
La operación contempla intercambio de información, recorridos coordinados y presencia policial a ambos lados de los límites estatales para prevenir delitos y facilitar intervenciones conjuntas.
El Gobernador Manolo Jiménez señaló que el despliegue tiene como propósito seguir combatiendo a los grupos delictivos, “con el objetivo de seguir minando al máximo a la delincuencia”, mientras que las autoridades de ambos estados anunciaron que este tipo de operativos se realizará de manera periódica para mantener la vigilancia en la región.






