El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil dictó una medida cautelar enérgica dirigida a la compañía tecnológica Meta, exigiéndole garantizar un trato estrictamente igualitario e imparcial a las campañas de los candidatos presidenciales Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro de cara al balotaje del próximo 25 de octubre. La decisión judicial se sustenta en denuncias presentadas por el equipo del actual mandatario, que acusaron presuntas irregularidades algorítmicas y fallas técnicas en Instagram y herramientas de inteligencia artificial que presuntamente limitaban la visibilidad de contenidos oficialistas frente a su contendiente.
Ante este escenario, la máxima autoridad electoral brasileña estableció un apercibimiento con una multa diaria de 500,000 reales (aproximadamente 90,000 dólares) en caso de comprobarse cualquier incumplimiento en las directrices de equidad (isonomía) en la difusión de propaganda y gestión de perfiles institucionales. Por su parte, la corporación tecnológica ha rechazado cualquier inclinación partidista, atribuyendo las anomalías reportadas a incidentes técnicos internos ajenos a una estrategia de manipulación deliberada.
La resolución judicial añade un nuevo nivel de tensión al proceso electoral brasileño, marcado por una reñida competencia en las urnas y por un escrutinio cada vez más riguroso sobre el rol de las grandes plataformas digitales en la salvaguarda de la democracia y la neutralidad informativa.







