Los Minnesota Timberwolves sufrirán una baja de suma sensibilidad durante el arranque de la temporada regular en la NBA, luego de confirmarse que su máxima figura ofensiva, el escolta Anthony Edwards, deberá someterse a un procedimiento quirúrgico artroscópico en la rodilla derecha para aliviar las dolencias físicas que arrastraba desde el torneo anterior.
Los reportes médicos preliminares indican que el tiempo estimado de recuperación mantendrá al estelar jugador fuera de las duelas por un periodo cercano a las dos meses, lo que se traduciría en una ausencia aproximada de unos veinticinco partidos oficiales y pondría en riesgo su elegibilidad para los galardones individuales de fin de campaña, los cuales exigen un mínimo de apariciones.
La baja representa un duro golpe para las aspiraciones inmediatas de la franquicia, sobre todo considerando el momento estelar con el que Edwards había inaugurado el calendario actual, promediando más de treinta y tres puntos por encuentro y estableciendo récords históricos de anotación acumulada en los primeros compromisos del equipo en la Conferencia Oeste.
La decisión de intervenir quirúrgicamente la articulación se aceleró tras manifestarse claras señales de dolor durante los recientes encuentros disputados, obligando al cuerpo técnico y médico a priorizar la salud a largo plazo del jugador franquicia frente a un tramo del torneo sumamente exigente y competido.







