La nueva presidenta provisional del INE, Blanca Yassahara Cruz García, ordenó detener la entrega de nuevos contratos y revisar los nombramientos realizados durante la gestión de Guadalupe Taddei, en medio de las investigaciones por presuntos actos de corrupción y conflictos de interés.
La decisión se produjo después de la renuncia de Taddei a la presidencia del organismo electoral, presentada el pasado 26 de octubre, tras difundirse señalamientos sobre irregularidades en contrataciones y vínculos con proveedores.
Como parte de la reestructuración, el Consejo General solicitó y obtuvo las renuncias de tres funcionarios que encabezaban áreas estratégicas: la Unidad Técnica de Servicios de Informática, la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación, y la Dirección de Recursos Materiales.
Cruz García anunció que se revisarán los perfiles de otros directivos y advirtió que podrían registrarse más salidas conforme avancen las evaluaciones internas.
La funcionaria confirmó que la entrega de nuevos contratos permanece detenida mientras se revisan los procedimientos de contratación en curso, pendientes de firma o iniciados.
También aseguró que el INE colaborará con el Órgano Interno de Control y la Auditoría Superior de la Federación para esclarecer las posibles irregularidades detectadas durante la administración anterior.
La nueva presidenta provisional, designada por unanimidad del Consejo General, aseguró que los próximos nombramientos y decisiones administrativas deberán adoptarse de manera colegiada, sin recurrir a las facultades de designación unilateral que tenía su antecesora.
La reestructuración ocurre mientras el INE prepara el proceso electoral de 2027, por lo que Cruz García aseguró que los cambios no deberán interrumpir los trabajos de organización de las elecciones.







