Los agricultores en Kenia han encontrado un aliado inesperado para mantener a los elefantes lejos de sus cultivos: las abejas.
Ante el crecimiento de la población y la expansión de tierras agrícolas, los elefantes se han visto forzados a invadir zonas habitadas en busca de alimento y agua, lo que ha derivado en conflictos cada vez más frecuentes y peligrosos. Para contrarrestar esta situación, se han implementado cercas hechas con colmenas, aprovechando la aversión de los elefantes a estos insectos.
El método ha demostrado ser altamente efectivo, pues los elefantes evitan las zonas con colmenas debido al riesgo de picaduras, que no olvidan fácilmente. La técnica, desarrollada a partir del conocimiento tradicional de comunidades locales, se ha convertido en una alternativa sostenible y está siendo adoptada en otros países como Mozambique y Tailandia.
Además de reducir los enfrentamientos entre humanos y elefantes, este sistema ofrece un beneficio adicional: la producción de miel genera ingresos extra para los agricultores, convirtiendo a las abejas en una solución ecológica y económicamente viable.