Las autoridades de Georgia cerraron temporalmente una guardería operada por la Iglesia Metodista de Forsyth tras descubrir que su personal administraba Benadryl a los niños sin la autorización de sus padres para inducirles el sueño durante la siesta.
El Departamento de Atención Temprana y Aprendizaje de Georgia (DECAL) ordenó el cierre inmediato de la institución, alegando que las infracciones detectadas ponían a los menores en “peligro inminente”. Como resultado, tres empleadas fueron arrestadas y enfrentan cargos criminales.
Entre las detenidas está Kendasja Hughley, de 23 años, acusada de conducta imprudente, crueldad infantil y agresión tras confirmarse que suministró el medicamento a tres niños de dos años los días 2 y 5 de marzo. Posteriormente, la directora Cathy Stevick fue arrestada por no reportar el abuso infantil, mientras que otra docente, Shelby Webb, enfrenta cargos similares a los de Hughley.
El escándalo se desató luego de que un miembro del personal alertara a la dirección, pero en lugar de actuar, la administración solo ordenó documentar el uso del fármaco sin informar a los padres.
DECAL confirmó que los niños recibieron una versión infantil del antihistamínico, el cual puede provocar somnolencia y está contraindicado para menores de cuatro años según la Clínica Mayo. La investigación sigue en curso.
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