La industria de los videojuegos enfrenta un nuevo golpe tras confirmarse el cierre definitivo del estudio Ivy Road, responsable de proyectos como Wanderstop. La compañía anunció que cesará operaciones el próximo 31 de marzo debido a la falta de recursos económicos que impidieron la continuidad de sus desarrollos.
A través de un comunicado oficial, el equipo expresó su frustración ante la imposibilidad de concretar su nuevo proyecto, Engine Angel. “Estábamos emocionados con nuestro nuevo proyecto, Engine Angel. Por desgracia, no hemos podido obtener los medios para financiarlo y el estudio se ve obligado a cerrar”, señalaron.
El estudio también detalló los esfuerzos realizados para mantener vivo el proyecto, incluyendo la búsqueda de alianzas con editoras. Sin embargo, ninguna negociación prosperó. “Hemos ofrecido el juego a distintas editoras, sin lograr un acuerdo con ninguna. Nos decepciona constatar que Engine Angel no podrá cobrar vida, es un concepto increíble y esperamos que algún día cobre forma”, añadieron.
El cierre de Ivy Road refleja la creciente dificultad que enfrentan los estudios independientes para asegurar financiamiento en un entorno cada vez más competitivo, donde incluso propuestas innovadoras corren el riesgo de desaparecer antes de ver la luz.







