Eduardo Cardoso, un ciudadano cubano residente en Florida, ganó más de $6,000 dólares en un casino en 2023, pero tuvo que esperar un año y medio para cobrar su premio debido a su estatus migratorio.
El hombre acertó tres jackpots en el Seminole Classic Casino, pero al momento de reclamar su dinero, las autoridades le informaron que no podían pagarlo. Una normativa de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU. impide entregar fondos a ciudadanos cubanos sin residencia legal en otro país.
Cardoso solo tenía su pasaporte cubano, un documento que las regulaciones federales no reconocen como válido para recibir pagos. Tras meses de incertidumbre y trámites migratorios, finalmente obtuvo su residencia permanente y pudo cobrar los $6,400 dólares prometidos.
Emocionado por recibir su dinero, Cardoso compartió que lo utilizará para reencontrarse con su familia, a la que no ha visto en 16 años. También lanzó una advertencia a otros migrantes en situación similar: *”Si no tienes documentos, no juegues, porque no te van a pagar.”*
El casino Seminole Classic aclaró que no retiene premios por voluntad propia, sino que cumple con estrictas normativas federales. Casos como este han ocurrido en otras ocasiones, lo que genera confusión entre los migrantes que desconocen cómo las sanciones económicas a Cuba pueden afectar actividades como el juego de azar.
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