La administración de Donald Trump ha optado por una estrategia comercial más focalizada, generando optimismo en los mercados y favoreciendo el repunte del Bitcoin.
El domingo, la criptomoneda líder subió hasta un 2.7% tras reportes que indican que la Casa Blanca planea excluir ciertos sectores de los aranceles programados para el 2 de abril, mientras mantiene tarifas recíprocas para sus principales socios comerciales.
Esta medida alivió los temores sobre una posible recesión, lo que impulsó el valor de Bitcoin por encima de los $86,700, apenas 12 horas después de que se diera a conocer la noticia. Durante la semana previa, la criptomoneda había registrado volatilidad, tocando un mínimo de $81,200.
El cambio en la política arancelaria responde a la intención de aplicar impuestos comerciales únicamente a países con balances comerciales negativos con EE.UU., según declaraciones del Secretario del Tesoro, Scott Bessent. Esta estrategia contrasta con la postura previa de Trump, quien el 2 de abril planeaba imponer tarifas generalizadas, bautizando la fecha como el “Día de la Liberación”.
Expertos señalan que, si bien los aranceles no afectan directamente al Bitcoin, la incertidumbre económica ha llevado a los inversores a buscar activos alternativos. Estudios de Bloomberg revelan que las políticas comerciales de Trump han impactado al menos $1.8 billones en comercio global, incluyendo aranceles sobre acero, aluminio y bienes europeos y chinos.
Economistas prevén que estas medidas podrían reducir el PIB estadounidense en 0.7% y elevar la inflación en 0.4%, lo que contradice el argumento de la administración Trump de que los aranceles estabilizarían la economía y frenarían la inmigración ilegal.