El equipo de Corridor Crew ha revisado uno de los momentos más icónicos de El Mundo Perdido: Jurassic Park, enfocándose en la secuencia de San Diego, donde la combinación de efectos prácticos y digitales ha sido aclamada como un ejemplo excepcional de la tecnología de los años 90. Los expertos señalan cómo la película de Steven Spielberg integró de manera magistral entornos reales con efectos visuales, creando una experiencia que aún hoy sigue impresionando.
“Cuando decimos que los efectos visuales eran mejores en los 90, este es un ejemplo de lo que estamos hablando. No es que los efectos fueran mejores, sino que la mentalidad detrás de ellos estaba mucho más integrada en todo. Estaban mucho más planificados; es como si toda la toma estuviera planeada con precisión para todas estas cosas diferentes que sucedían. Simplemente, tuvieron que añadir el dinosaurio”, explican desde Corridor Crew.
Esta mezcla de técnicas y la atención al detalle en la producción, que integraba perfectamente los dinosaurios en escenarios reales, sigue siendo una referencia en la industria del cine, demostrando que la calidad de los efectos visuales no siempre depende de la tecnología, sino de la visión creativa.