A más de una década de su lanzamiento, The Elder Scrolls V: Skyrim sigue revelando secretos sobre lo que pudo haber sido. Kurt Kuhlmann, guionista y especialista en el lore de la saga, confirmó que Bethesda tenía planeado un sistema de guerra civil mucho más profundo y reactivo, donde las acciones del jugador habrían tenido un impacto directo y constante en el conflicto central del juego.
En la versión final, el Sangre de Dragón debe elegir entre la Guardia Imperial o los Capas de la Tormenta, inclinando la balanza mediante misiones clave. Sin embargo, los planes originales apuntaban a una experiencia más orgánica. Kuhlmann explicó que el estudio buscaba implementar una guerra civil verdaderamente dinámica, capaz de responder a cada combate del jugador. “Iba a ser una guerra civil dinámica, en el sentido de que el juego registraría a quienes matabas y el bando al que pertenecían”, señaló.
Este sistema habría permitido que eliminar soldados de una facción fortaleciera automáticamente a la contraria, alterando el desarrollo del conflicto en tiempo real. Aunque la idea resultaba ambiciosa, las limitaciones técnicas y de tiempo obligaron a Bethesda a simplificar el concepto.
Aun así, estas revelaciones refuerzan el legado de Skyrim como uno de los RPG más influyentes de la historia y mantienen viva la conversación sobre el enorme potencial que aún guarda su mundo.







