La Comisión Europea ha endurecido su postura contra las prácticas engañosas en videojuegos tras una denuncia contra “Star Stable Online”, un simulador ecuestre.
El organismo investiga a la empresa Star Stable Entertainment AB por supuestas infracciones a la normativa de protección al consumidor, entre ellas la publicidad dirigida a niños, la falta de transparencia en compras dentro del juego y técnicas de presión para inducir transacciones.
Los reguladores exigen que los videojuegos informen claramente sobre los costos de contenido digital y eviten estrategias de manipulación, como las “ofertas por tiempo limitado”, que buscan generar compras impulsivas.
Star Stable tiene un mes para responder y proponer ajustes a su modelo de negocio. Paralelamente, la UE ha definido nuevas reglas para la industria, incluyendo:
- Mostrar precios reales antes de cada compra.
- Prohibir tácticas que oculten costos adicionales.
- Respetar el derecho de los consumidores a cancelar compras digitales.
- Proteger a los usuarios más vulnerables, especialmente a menores.
Estas medidas buscan evitar que las microtransacciones en videojuegos afecten a los consumidores, en especial a los más jóvenes.