Desde su estreno en Netflix el verano pasado, Las guerreras k-pop se ha convertido en un fenómeno cultural que trasciende la pantalla. La cinta no solo conquistó a la crítica y al público, sino que también logró que su música se instalara en el imaginario colectivo, con canciones que hoy forman parte del día a día de millones de fans alrededor del mundo.
Uno de sus temas más representativos es Golden, una canción que rápidamente dominó las plataformas de streaming y fue reconocida con importantes galardones, incluidos premios en los Critics Choice Awards y los Globos de Oro en la categoría de Mejor canción. Su impacto, sin embargo, fue más allá del entretenimiento.
Recientemente, Golden alcanzó un nuevo hito al convertirse en un símbolo de acercamiento político durante una cumbre entre Corea del Sur y Japón. La interpretación del tema por parte de los líderes de ambas naciones fue vista como un gesto cultural que ayudó a reforzar el diálogo y la cooperación entre países con una historia compleja.
Este momento subraya el poder de la cultura pop como herramienta diplomática y confirma que Las guerreras k-pop no solo es un éxito cinematográfico, sino también un ejemplo de cómo la música puede tender puentes donde la política suele encontrar barreras.







