La secuela del universo creado por Taylor Sheridan, Marshals: Una historia de Yellowstone, arrancó con una decisión que ha generado polémica entre los seguidores de la franquicia: la muerte de Monica Dutton. La serie confirma que el personaje, interpretado en su momento en Yellowstone, falleció tras ser diagnosticada con cáncer, dejando devastados a Kayce Dutton y a su hijo Tate.
La ausencia de Monica no es un simple recurso narrativo. Su enfermedad también se vincula con la trama política que involucra a la reserva Broken Rock, la cual rechaza las prospecciones impulsadas por el gobierno federal tras diversos casos de afectaciones en la zona. De esta manera, la serie utiliza el cáncer como detonante tanto emocional como social dentro del conflicto territorial.
Sin embargo, una parte importante del fandom considera que esta decisión contradice el cierre relativamente esperanzador que tuvo Yellowstone. Para muchos, eliminar al “alma gemela” de Kayce rompe la única historia que parecía encaminada hacia la estabilidad tras años de disputas por el rancho.
Además, la relación entre Kayce y Tate ahora se muestra más distante, reforzando el tono sombrío del arranque. Por ahora, el nuevo proyecto no ha logrado convencer del todo a la audiencia más fiel.







