La industria de los videojuegos despide a una de sus figuras más influyentes. David Rosen, cofundador de Sega y uno de los principales impulsores del auge de los arcades en Japón, falleció a los 95 años, dejando un legado fundamental en la historia del entretenimiento interactivo.
Seis años después de la fundación de Sega Enterprises, la compañía dirigida por Rosen lanzó su primer gran éxito: Periscope. El impacto del título fue tan significativo que impulsó la creación de la Asociación Japonesa de Entretenimiento, organismo clave para el desarrollo del sector. Rosen no solo participó en su fundación, sino que asumió la presidencia, consolidando su liderazgo dentro de la industria.
En 1969, Sega Enterprises fue vendida a Gulf+Western Industries, un movimiento estratégico que sentó las bases de la Sega moderna. Años más tarde, en 1984, David Rosen y Hayao Nakayama se separaron de dicho conglomerado para adquirir los activos japoneses de Sega, estableciendo una estructura dividida entre Japón y Estados Unidos que definiría el crecimiento global de la compañía.
La visión empresarial de Rosen fue determinante para posicionar a Sega como una potencia del entretenimiento electrónico. Su legado permanece vivo en generaciones de jugadores y en la historia misma de los videojuegos.







