La tensión entre Estados Unidos e Irán escaló en las últimas horas luego de que el Presidente estadounidense Donald Trump lanzara una amenaza directa contra el país, al advertir que “toda una civilización” podría desaparecer.
Tras el mensaje, autoridades iraníes impulsaron una movilización masiva de civiles en infraestructura estratégica, como puentes, plantas eléctricas y vialidades clave.
Las concentraciones fueron promovidas como una muestra de resistencia y unidad nacional ante una posible ofensiva, en medio de un clima de creciente confrontación en Medio Oriente.
Especialistas en geopolítica advierten que este tipo de movilizaciones elevan el riesgo humanitario, al colocar a civiles en zonas potencialmente vulnerables ante operaciones militares.
La advertencia de Trump se da en un contexto de escalada regional, con reportes de ataques recientes contra objetivos en territorio iraní y un aumento en la presión internacional para evitar un conflicto de mayor escala.







