La almohada es un elemento clave para la calidad del sueño, pero a menudo no le prestamos la atención que merece. Aunque el colchón es protagonista en el descanso, una almohada en mal estado puede generar dolores de cuello, espalda y afectar la salud respiratoria.
¿Cada cuánto cambiarla?
Los especialistas recomiendan sustituir la almohada al menos cada dos años. Con el tiempo, pierde firmeza y se convierte en un foco de acumulación de ácaros, polvo y bacterias.
Señales de que necesitas una nueva:
– Si ha perdido su forma o soporte.
– Si presenta manchas o mal olor.
– Si te despiertas con dolor de cuello o espalda.
Consejos para prolongar su vida útil:
– Usa fundas protectoras.
– Ventila la almohada con regularidad.
– Límpiala según las indicaciones del fabricante.
– Golpéala suavemente para recuperar su forma.
Un buen descanso comienza con una almohada en óptimas condiciones.