Capcom amplió el universo de Resident Evil Requiem con el estreno de Evil has always had a name, un cortometraje de imagen real que acompaña el lanzamiento del videojuego y ofrece una historia completamente original. La pieza no sigue a personajes clásicos de la saga, sino que introduce a una madre y su hija pequeña, creadas específicamente para este relato, atrapadas en el caos del brote zombi en Raccoon City.
Lejos de centrarse en héroes conocidos, el corto apuesta por una mirada íntima y trágica del desastre. Las protagonistas enfrentan muertos vivientes, Lickers y otras amenazas mientras intentan sobrevivir, aunque la narrativa deja claro que el destino parece inevitable. El relato inicia en los años noventa y da un salto temporal hasta la actualidad, mostrando la ciudad devastada que servirá como escenario principal de Requiem.
Además de reforzar la atmósfera de terror, el corto funciona como adelanto conceptual del videojuego. Una de las revelaciones más inquietantes es la forma en que se comportan los zombis, quienes conservan recuerdos y hábitos de sus vidas pasadas, elevando la tensión psicológica del horror.
Con esta propuesta, Capcom no solo promociona su nuevo título, sino que enriquece su mitología, apostando por una narrativa audiovisual más profunda y perturbadora.







