A lo largo de la franquicia, uno de los debates más persistentes entre los fans ha sido la supuesta supervivencia de Stu Macher, tras la escena en la que Sidney le arroja un televisor encima y aparentemente lo electrocuta. Esa teoría, que incluso ha sido mencionada dentro de la propia saga, volvió a cobrar fuerza en Scream 7.
En esta entrega, Sidney recibe videollamadas de alguien que asegura ser Stu, nuevamente interpretado por Matthew Lillard, sembrando la duda sobre si el personaje realmente logró sobrevivir. La tensión se mantiene durante buena parte de la historia, hasta que se revela que todo formaba parte de una elaborada farsa creada con inteligencia artificial y que los verdaderos Ghostface no guardan relación ni con Stu ni con Woodsboro, decisión que dejó fríos a algunos seguidores.
Sin embargo, en entrevista con Esquire, Kevin Williamson confirmó que existió un final alternativo donde Stu efectivamente seguía con vida. No obstante, esta versión fue descartada tras los pases de prueba, ya que el público optó por el desenlace que finalmente llegó a salas.
La revelación reabre el debate sobre lo que pudo haber sido uno de los giros más impactantes de la saga.







