Valve dio marcha atrás en una de sus políticas recientes relacionadas con la inteligencia artificial dentro de Steam. La compañía ya no exigirá a los desarrolladores que informen si utilizaron herramientas de IA como apoyo durante el proceso de creación de sus videojuegos, particularmente en tareas que optimizan tiempos y recursos de producción.
De acuerdo con lo expuesto por Simon Carless en LinkedIn, la plataforma retiró la norma que obligaba a declarar el uso de inteligencia artificial en el desarrollo de código u otros sistemas destinados a mejorar la eficiencia. Tal como se aclara en la actualización, “esta sección excluye las mejoras en la eficiencia, obtenidas por medio de herramientas de desarrollo con IA”, lo que marca un cambio relevante en la interpretación de estas tecnologías dentro del ecosistema de Steam.
No obstante, Valve fue enfática en señalar que esta modificación no elimina la obligación de informar cuando un juego incorpora inteligencia artificial generativa en su funcionamiento. La normativa vigente mantiene dos lineamientos específicos para este tipo de contenidos, especialmente cuando la IA influye directamente en la experiencia del usuario o en la generación de elementos creativos dentro del juego.
Con esta decisión, Steam busca diferenciar entre el uso de IA como herramienta de apoyo técnico y su aplicación como parte integral del producto final. El ajuste refleja un enfoque más flexible hacia los desarrolladores, sin dejar de lado la transparencia ante los jugadores, en un contexto donde la inteligencia artificial sigue transformando la industria del videojuego a nivel global.







