Tras ser degradado durante más de una década por desarrollos privados, una de las pocas zonas de humedales que quedan en Nuevo León fue rescatada por Parques y Vida Silvestre (PVSNL).
Glen Villarreal Zambrano, director de la dependencia estatal, informó que la institución a su cargo presentó una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), lo que derivó en la suspensión de las actividades de construcción.
“Esta zona ubicada entre los alrededores del Valle de Santa Elena, en Zuazua y el Municipio de Apodaca, ha sido afectada por más de una década por el avance de obras privadas y los desmontes que de ello derivan”, explicó Villarreal Zambrano.
“Estos daños pueden llevar a la degradación de los humedales, haciendo que pierdan su capacidad de absorción de agua y aumentando el riesgo de sequías.
“Lo más grave es que estas afectaciones podrían llegar a provocar la
desaparición de un ecosistema completo, ya que los humedales de Zuazua y sus alrededores son hábitat de más de 200 especies de aves”.
Entre las especies en riesgo por los desarrollos inmobiliarios están el avetoro menor (Botaurus exilis), el avetoro norteño (Botaurus lentiginosus) y el rascón de Virginia (Rallus limicola).
La zona también es hábitat de la rana leopardo (Lithobates berlandieri), reptiles como la culebra de diamantes de vientre claro (Nerodia erythrogaster) y especies de particular importancia como el gavilán pico de gancho (Chondrohierax uncinatus) y la cigüeña americana (Mycteria americana).
Los humedales de Zuazua son uno de los últimos santuarios para muchas aves migratorias y residentes.
Ante su eventual desaparición, estas aves no tendrían un lugar a donde llegar
en su paso por Nuevo León.
PVSNL informó que estará en coordinación con el Municipio de Zuazua para explorar acciones que protejan y restauren ese ecosistema.