Irán lanzó un ataque con misiles contra bases militares de Estados Unidos en Medio Oriente, lo que reavivó la tensión internacional y encendió alertas en la comunidad global.
El ataque tuvo como objetivo instalaciones utilizadas por fuerzas estadounidenses en la región, en medio de un clima de alta confrontación entre Teherán y Washington.
Medios internacionales señalaron que las explosiones se registraron en bases donde operan tropas de Estados Unidos, principalmente en Irak, y que los sistemas de defensa fueron activados para interceptar los proyectiles.
El gobierno de Irán confirmó el lanzamiento de misiles como respuesta a acciones militares previas atribuidas a Estados Unidos, mientras que el Pentágono informó que monitorea la situación y evalúa posibles daños y afectaciones a su personal.
El episodio recuerda el ataque ocurrido en enero de 2020, cuando Irán disparó misiles contra la base aérea de Al Asad, en Irak, tras la muerte del general Qasem Soleimani en un operativo ordenado por Washington.
En esta ocasión, gobiernos europeos y la Organización de las Naciones Unidas hicieron llamados a la contención para evitar una escalada mayor en la región.
Analistas internacionales advirtieron que cualquier represalia directa podría detonar un conflicto de mayores dimensiones, con impacto en los mercados energéticos y en la estabilidad política de Medio Oriente.
La tensión entre Teherán y Washington ha sido constante en los últimos años, marcada por sanciones económicas, acusaciones cruzadas y episodios militares indirectos.
Hasta el momento, no se ha confirmado el número oficial de víctimas ni el alcance total de los daños, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos.







