Alejandra Morales, ex candidata de Movimiento Ciudadano a la Alcaldía de San Nicolás y actual directora de la Corporación para el Desarrollo Turístico del Estado (Codetur), lidera las preferencias electorales de cara a los comicios de 2027, de acuerdo con la última encuesta de VotoMX.
El estudio, que midió la intención de voto entre mil ciudadanos, muestra a Morales con 34 por ciento de las preferencias, seguida por Amparo Lilia Olivares, del PAN, con 31 por ciento, y Víctor David Guerrero, de Morena, con 20 por ciento.
Un 15 por ciento de los encuestados declaró no saber aún por quién votaría.
La ventaja de Morales sobre la candidata panista es de tres puntos porcentuales, diferencia que se ubica dentro del margen de error del estudio, fijado en ±4.9 puntos porcentuales con un nivel de confianza del 95 por ciento, lo que convierte la disputa entre ambas en una contienda técnicamente cerrada.

Sin embargo, el posicionamiento de la ex candidata naranja al frente del tablero resulta políticamente significativo en un municipio donde el PAN ha mantenido el poder de forma ininterrumpida por más de 30 años.
En las elecciones de 2024, Morales se quedó a tan solo cuatro puntos de arrebatarle la Alcaldía al blanquiazul, en lo que fue la elección más competida en la historia reciente de San Nicolás.
La cifra actual sugiere que, lejos de diluirse, el capital político que construyó en esa campaña se ha consolidado y crecido desde su llegada a la dirección de Codetur.
Los números adquieren mayor peso si se considera el tenso historial político entre las dos figuras que encabezan la encuesta.
La rivalidad entre Morales y Olivares se remonta a 2021, cuando la primera —entonces regidora de San Nicolás— se refirió a un video en el que se observa a la entonces diputada local panista presionando los botones de los curules de cuatro compañeros ausentes durante una sesión del Congreso local.
Olivares acusó a Morales de violencia política, luego que la emecista afirmó que la panista era incapaz de tomar decisiones sin consultar a sus superiores.
El caso escaló a la vía penal, y el 22 de enero de 2025 un juez de control de Nuevo León vinculó a proceso a Morales por el delito de violencia política en razón de género, imponiéndole medidas cautelares que incluyen presentarse a firmar mensualmente ante la autoridad y la prohibición de acercarse o comunicarse con Olivares.
Morales interpuso un amparo contra esa vinculación.
Movimiento Ciudadano calificó el proceso como una persecución política orquestada por el PAN, con el panista Zeferino Salgado como presunto operador, con el objetivo de inhabilitarla para la elección de 2027.
La postura tuvo eco a nivel federal: la Presidenta Claudia Sheinbaum criticó públicamente el caso y señaló que las Fiscalías deben actuar con base en pruebas y no con motivaciones políticas.
La encuesta de VotoMX sugiere que, lejos de haber erosionado su capital electoral, el proceso legal no ha frenado su ascenso en las preferencias del municipio.
El tercer lugar de Morena, con 20 por ciento, coloca a Víctor David Guerrero como un factor que podría redistribuir el voto, aunque por ahora MC y PAN concentran casi dos terceras partes del electorado con preferencia definida.






