El entorno de la selección española respira con mucho más alivio a pocos días de que ruede el balón en la Copa del Mundo. Tras semanas de incertidumbre y preocupación por una lesión muscular sufrida en el cierre de temporada con el FC Barcelona, Lamine Yamal ha comenzado a dar señales claras de mejoría, devolviendo el optimismo al cuerpo técnico liderado por Luis de la Fuente de cara al debut mundialista del próximo 15 de junio.
El propio seleccionador español se encargó de calmar las aguas durante su última conferencia de prensa en la concentración previa a los partidos de preparación. De la Fuente confirmó que la evolución del extremo de 18 años es notablemente positiva y que el plan de trabajo diario bajo supervisión médica está dando los resultados esperados, abriendo una posibilidad real de que la joven estrella llegue a tiempo para el estreno del torneo.
La alarma inicial no era para menos, ya que los primeros reportes médicos sugerían que el atacante podría perderse toda la fase de grupos. Su ausencia habría significado un golpe durísimo para el esquema táctico de España, donde Yamal se ha consolidado como un titular indiscutible y uno de los jugadores más desequilibrantes del planeta, compartiendo el peso ofensivo con figuras como Nico Williams, Rodri y Pedri.
Afortunadamente para los aficionados españoles, el panorama cambió por completo en las últimas horas. El delantero ya realiza trabajo progresivo sobre el césped para recuperar ritmo físico y el tono competitivo. El mismo futbolista admitió que llegó a pasar momentos de mucho temor ante la idea de quedarse fuera de la lista definitiva, pero que ahora se siente con la confianza y la ilusión necesarias para aportar su talento en la cancha.
Aunque el cuerpo técnico de la Roja ha sido enfático en que no pondrán en riesgo la integridad física del jugador si no se encuentra al cien por ciento, la proyección actual es bastante favorable. Fuentes cercanas al combinado nacional señalan que, en caso de no iniciar en el partido inaugural, el canterano azulgrana estaría listo para ver minutos en el segundo compromiso de la fase de grupos.
España llega a este torneo con la etiqueta de favorita tras su reciente coronación en la Eurocopa, lo que ha colocado todos los focos de la prensa internacional sobre su delegación. La recuperación express de su principal joya no solo eleva los ánimos del vestuario, sino que reafirma las aspiraciones de una generación joven que busca devolver a su país a lo más alto del fútbol mundial.







