Ante el avance de desarrollos urbanos que amenazan uno de los ecosistemas más importantes de Nuevo León, el diputado federal Miguel Ángel Sánchez impulsa un frente legislativo y ciudadano para blindar los humedales de Zuazua y frenar la devastación de áreas naturales estratégicas para la región.
Considerados entre los últimos grandes sistemas de humedales que sobreviven en el estado, estos espacios cumplen funciones esenciales para la regulación del agua, la prevención de inundaciones y la conservación de la biodiversidad en la zona metropolitana de Monterrey.
Sánchez advirtió que la discusión sobre el futuro de la zona debe centrarse en la protección de las personas y del patrimonio ambiental de Nuevo León, al señalar que la conservación de estos ecosistemas resulta clave para la seguridad hídrica y el equilibrio ecológico de la región.
El legislador destacó que los humedales albergan más de 500 especies de flora y fauna, incluidas especies protegidas y aves migratorias que encuentran en la zona un refugio de gran relevancia para la biodiversidad del noreste del país.
Además, explicó que estos ecosistemas funcionan como reguladores naturales al absorber excedentes de agua durante lluvias intensas, recargar acuíferos y reducir riesgos de inundación para comunidades cercanas.
“Muchas personas piensan que un humedal es un terreno sin utilidad, pero es todo lo contrario. Son espacios que ayudan a filtrar agua, reducir inundaciones, recargar acuíferos y mantener el equilibrio ambiental”, señaló.
Sánchez aseguró que la defensa de los humedales no es únicamente una causa ambiental, sino una medida de protección para miles de familias que podrían verse afectadas por inundaciones derivadas de un crecimiento urbano sin planeación adecuada.
También reconoció las acciones recientes emprendidas por autoridades ambientales para suspender obras e intervenciones que afectaban el arroyo que conecta las lagunas del sistema, aunque advirtió que la presión inmobiliaria sobre la zona persiste.
Especialistas han señalado que la pérdida de estos humedales tendría consecuencias ambientales y sociales para toda la región metropolitana, al desaparecer un sistema natural que contribuye al manejo del agua, la conservación de especies y la mitigación de riesgos asociados a fenómenos meteorológicos extremos.
El legislador llamó a construir un frente entre autoridades, expertos, organizaciones civiles y ciudadanos para garantizar la protección de los humedales de Zuazua y evitar que el desarrollo urbano continúe avanzando sobre áreas consideradas fundamentales para el equilibrio ambiental de Nuevo León.







