La decisión de Sony de dejar de fabricar discos físicos para PlayStation continúa generando debate entre jugadores y organizaciones que defienden la preservación de los videojuegos. Sin embargo, la Comisión Europea dejó claro que la empresa tiene el derecho de modificar su estrategia comercial siempre que respete la legislación vigente y garantice los derechos de los consumidores.
Durante una intervención en el Parlamento de Estrasburgo, el comisario europeo de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección de los Consumidores, Michael McGrath, explicó que las autoridades comunitarias no cuentan con herramientas legales para obligar a una compañía privada a continuar fabricando un formato específico.
El funcionario fue contundente al señalar que: “Las compañías son libres de ofrecer juegos y servicios en la forma que consideren, siempre y cuando los derechos del consumidor estén plenamente protegidos, en consonancia con las leyes nacionales y las de la UE”.
McGrath también hizo referencia a la iniciativa ciudadana Stop Killing Games, movimiento que busca fortalecer la preservación de los videojuegos y garantizar que los títulos permanezcan disponibles incluso cuando dejan de recibir soporte oficial. No obstante, explicó que la propuesta presentada ante las instituciones europeas no prosperó debido a que la legislación actual no contempla la obligación de mantener activos los juegos o sus servicios.
La postura de la Comisión Europea representa un revés para quienes esperaban una intervención que frenara el avance del formato exclusivamente digital. Mientras tanto, la conversación sobre la conservación del patrimonio de los videojuegos, el acceso a las compras digitales y los derechos de los consumidores continúa creciendo entre desarrolladores, editoras y jugadores de todo el mundo, especialmente ante el futuro de la industria y la desaparición gradual del formato físico.







