Sony atraviesa uno de sus momentos más complicados en el mercado bursátil luego de que sus acciones registraran una nueva caída en la Bolsa de Tokio. La compañía cerró la jornada con un descenso de 1.47%, ubicándose en los 3 mil 359 yenes por acción, lo que representa una pérdida de 50 yenes en un solo día y prolonga una tendencia negativa que ya preocupa a inversionistas y analistas.
El desempeño bursátil de la empresa refleja un panorama complejo. Actualmente, el valor de sus acciones se encuentra cerca de 30% por debajo del máximo alcanzado durante los últimos 12 meses, cuando llegaron a cotizarse en 4 mil 776 yenes. La baja coincide con una serie de controversias que han colocado a la firma japonesa en el centro del debate dentro de la industria de los videojuegos.
Uno de los factores que ha llamado la atención es el fortalecimiento de una demanda colectiva presentada en los Países Bajos por un monto cercano a los 400 millones de euros. La querella acusa a Sony de mantener prácticas monopolísticas relacionadas con los precios de la PlayStation Store y ahora busca incorporar como argumento la decisión de abandonar el formato físico para los juegos de PlayStation.
Los impulsores de la demanda sostienen que eliminar los discos limita la competencia, reduce las posibilidades de adquirir videojuegos a precios más accesibles en tiendas físicas y restringe diversas opciones para los consumidores. El caso podría convertirse en uno de los procesos legales más relevantes que ha enfrentado la compañía en Europa.
Mientras tanto, Sony continúa defendiendo su estrategia enfocada en el ecosistema digital. Sin embargo, la combinación de incertidumbre financiera, presión legal y críticas por parte de la comunidad mantiene la atención sobre el futuro de la empresa y el rumbo que tomará el mercado de los videojuegos durante los próximos años.







