Parques y Vida Silvestre de Nuevo León presentó una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por la elaboración y distribución de aproximadamente 40 tablas de madera con clavos expuestos en la Colonia Olinalá, en San Pedro, que presuntamente serían utilizadas para impedir el ingreso de osos negros a domicilios.
El organismo estatal pidió a la autoridad federal investigar cuántos dispositivos fueron fabricados y distribuidos, dónde fueron colocados, si ya fueron retirados y si algún ejemplar tuvo contacto con ellos, además de determinar las responsabilidades que pudieran derivarse de los hechos.
Las tablas generaron polémica durante el fin de semana luego de que se difundiera que serían entregadas entre residentes del sector como una medida para evitar el ingreso de osos.
Autoridades ambientales estatales rechazaron su utilización y solicitaron retirarlas debido al riesgo que representan para la fauna, mascotas y personas.
Parques y Vida Silvestre señaló que estos dispositivos pueden provocar heridas, dolor y sufrimiento a los animales.
El oso negro (ursus americanus) está catalogado en México como especie en peligro de extinción y cuenta con protección federal.
“Entendemos la preocupación de las familias, pero las tablas con clavos no son la solución. Mover a los osos de lugar solo maquilla el problema, la solución está en prevenir que entren. Los osos no son el problema, nos corresponde aprender a convivir con ellos.”, señaló el Director Luis Herrera.
Como alternativas, el organismo recomendó instalar protecciones en puertas y ventanas de planta baja, colocar estructuras de herrería que impidan el ingreso de los ejemplares a las viviendas y mantener basura y alimentos fuera del alcance de la fauna.
Parques y Vida Silvestre también pidió reportar los avistamientos de osos a las autoridades para que puedan realizarse los protocolos correspondientes.







