El conflicto institucional entre el FC Barcelona y el Real Madrid alcanzará una nueva dimensión judicial luego de confirmarse que la entidad azulgrana y el presidente del club merengue, Florentino Pérez, fueron citados el próximo 25 de noviembre en los Juzgados de Madrid para un acto de conciliación. La diligencia legal responde a la demanda interpuesta por la directiva culé tras considerar como calumniosas las declaraciones vertidas por el dirigente madridista en el marco de las investigaciones del denominado “caso Negreira”.
La disputa legal se originó a raíz de los señalamientos públicos emitidos por Pérez en mayo pasado durante una conferencia de prensa y entrevistas posteriores, en las que acusó al conjunto catalán de incurrir en “corrupción sistémica” y de haber mantenido acuerdos para “enriquecer a los árbitros” a lo largo de casi dos décadas. Ante estas acusaciones, la junta directiva encabezada por Joan Laporta activó el recurso de conciliación previa —requisito indispensable en el ordenamiento penal español antes de proceder con una querella formal por delito de calumnias— con el fin de exigir una rectificación pública inmediata del mandamás blanco.
En caso de que Florentino Pérez rechace retractarse de sus afirmaciones durante la cita judicial de noviembre, la representación legal del FC Barcelona formalizará la querella criminal por difamación grave. El proceso marca el punto más tenso en las relaciones bilaterales de ambas instituciones en los últimos años, trasladando la histórica rivalidad deportiva del terreno de juego a las salas de los tribunales.







