La logística del Mundial 2026 ha registrado su primer revés operativo en la sede de Nueva York-Nueva Jersey. Tras semanas de intensas críticas y una intervención directa de la FIFA, las autoridades de transporte de Nueva Jersey (NJ Transit) anunciaron una reducción en el costo del boleto de tren para viajar desde Manhattan al MetLife Stadium. El precio del pase de ida y vuelta, que originalmente se había tasado en 150 dólares, ha bajado a 105 dólares. Este ajuste busca mitigar el descontento de los aficionados ante tarifas que, incluso con el descuento, multiplican por diez el costo habitual de un trayecto que en días regulares no supera los 15 dólares.
La rectificación de las autoridades locales responde a la preocupación expresada por la FIFA, que advirtió sobre el impacto negativo que estos precios podrían tener en la asistencia y la experiencia del usuario. A pesar de la reducción, el servicio ferroviario se mantiene como una opción más costosa en comparación con los autobuses lanzadera oficiales de la Copa del Mundo, que tendrán un precio de 80 dólares. La dependencia de estas opciones de transporte será absoluta para los asistentes, debido a que el estacionamiento público del estadio permanecerá cerrado durante los ocho encuentros que albergará el recinto, incluida la gran final del torneo.
NJ Transit justificó inicialmente el elevado costo argumentando que la movilización masiva de aficionados requiere una inversión logística y de seguridad cercana a los 48 millones de dólares. Bajo este esquema especial, los boletos —que saldrán a la venta el próximo 13 de mayo— serán exclusivamente digitales, no transferibles y solo podrán ser adquiridos por quienes ya cuenten con una entrada confirmada para el partido correspondiente. Se estima que el sistema ferroviario deberá movilizar a unos 40,000 espectadores por jornada, lo que representa un reto operativo sin precedentes para la infraestructura de la región.
En este cierre de jornada informativa, la controversia por el costo del transporte en la sede neoyorquina subraya los desafíos económicos que enfrentarán los seguidores del fútbol en 2026. Aunque la bajada de precios es un alivio parcial, el elevado costo de movilidad se suma a una lista de gastos crecientes que incluyen hospedaje y boletos de entrada. La gestión del transporte entre Nueva York y Nueva Jersey será, sin duda, una de las pruebas de fuego para la organización del Mundial, en un entorno donde la accesibilidad financiera de los aficionados está bajo la lupa internacional.
#Mundial2026 #NuevaYork #Futbol #Transporte #Tendencia







