El Gobernador Samuel García anunció la expansión del Puente Internacional Colombia-Laredo, proyecto con una inversión estimada de 200 millones de dólares que busca duplicar la capacidad del cruce fronterizo y agilizar el comercio entre México y Estados Unidos.
La obra contempla la construcción de dos nuevos puentes destinados a operaciones de importación y exportación, cuyo costo sería cubierto en partes iguales por los gobiernos de Texas y Nuevo León. Los trabajos iniciarían en mayo de 2027.
García señaló que la modernización permitirá elevar la capacidad del puerto fronterizo a más de 15 mil cruces diarios, ante el crecimiento que ha registrado la ruta Colombia y la expectativa de mayor intercambio comercial hacia 2030.
“Empezamos por lo básico, la Aduana. Una Aduana olvidada tenía 40 años en un cajón, hoy pasa ya al doble de carriles. Pasamos de 7 a 14 líneas para la carga”, expresó.
El Gobernador añadió que la carretera Gloria-Colombia pasó de registrar alrededor de 800 cruces a cerca de 8 mil, y aseguró que la infraestructura fronteriza deberá prepararse para el crecimiento proyectado durante los próximos años.
Como parte del proyecto regional, García anunció además la ampliación y modernización de la Carretera Estatal 001 Norte, que conecta la zona industrial de Salinas Victoria con Anáhuac y el Puerto Colombia.
El Mandatario también presentó la creación de un Polo Industrial del Plan México en Anáhuac, donde, afirmó, las empresas que inviertan podrán acceder a incentivos y exenciones fiscales federales, estatales y municipales.
“Todo aquel que venga a invertir a esta zona que es tierra estatal, aquí en Anáhuac, se les va a exentar de ISR, impuesto sobre nómina y el impuesto predial”, señaló García.
Con la presentación del proyecto, Samuel García concluyó su gira de trabajo por Texas, en la que sostuvo encuentros con empresarios, autoridades y representantes políticos para promover inversiones y fortalecer el comercio transfronterizo.
Previamente, en San Antonio, se reunió con el congresista estadounidense Joaquín Castro y con el ex Secretario de Vivienda de Estados Unidos Henry Cisneros, con quienes abordó estrategias de colaboración económica, comercial y fronteriza.






