El Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Educación para prohibir de forma definitiva el uso de teléfonos celulares y dispositivos móviles inteligentes dentro de los salones de clase en planteles de educación básica de todo el país. La iniciativa parlamentaria busca eliminar las distracciones tecnológicas durante las jornadas lectivas, fomentar la convivencia escolar presencial y mitigar los impactos negativos del uso prolongado de pantallas en la salud mental y el rendimiento académico de niños y adolescentes.
Durante el debate en el pleno, los legisladores respaldaron la medida basándose en dictámenes médicos y pedagógicos que advierten sobre un fenómeno denominado “regresión cerebral” o deterioro de las capacidades cognitivas en menores de edad debido a la sobreexposición a pantallas digitales. Los informes citados por la cámara alta destacan alteraciones en la concentración, reducción en la capacidad de retención de memoria, aumento en los índices de ansiedad escolar y retrocesos en el desarrollo de habilidades de lectoescritura e interacción social.
La normativa establece que las autoridades educativas federales y estatales deberán definir los lineamientos operativos para el resguardo de los dispositivos durante el horario escolar, contemplando excepciones únicamente para alumnos que requieran herramientas tecnológicas por condiciones de salud o necesidades educativas especiales. Con esta resolución, México se suma a la tendencia internacional de restricciones digitales en el ámbito escolar, buscando priorizar los procesos de aprendizaje tradicional y el bienestar psicológico en la infancia.







